No han sido pocos los comentarios que alguna vez los doctores (y en su momento, doctorandos) hemos oído sobre la “recomendación” de buscar directamente un trabajo y ganar experiencia “real”, porque hacer un PhD no tiene ningún valor. Si buscáis en prensa y artículos, os encontraréis algunas publicaciones que indican lo poco apreciados que son los doctores en los mercados desarrollados, donde es más fácil encontrar un trabajo sin el doctorado que con él.

Hay muchas preguntas que nos podemos hacer: ¿Acaso un PhD no tiene ninguna opción fuera de la vida académica? ¿Entonces, España (o cualquier país) pierde tiempo y dinero al financiar becas de doctorado? ¿Merece la pena formarse y estudiar tanto, cuando lo que realmente se necesita es productividad y ganar experiencia en la Industria cuanto antes?

Hola, me llamo Sonia, soy Doctora en Química, y me gustaría hablar en mi nombre y por los muchos doctores formados dentro y fuera de nuestro país, confiando en motivarles en la búsqueda de empleo y a que confíen en su valor como profesionales.

Hay algo en lo que estamos de acuerdo: un (buen) programa de doctorado forma a un sujeto bien específico, pero ¿es solo eso?

Es mucho más: se va a tratar de un investigador autónomo y creativo, que busca desarrollar su carrera con habilidades de independencia y resolución, que conoce su área científica, le gusta y la disfruta, entiende cómo se investiga, experimenta, trabaja en equipo y publica en el mundo científico. Y no sólo eso, sino que entiende los compromisos de gestión de Calidad, Medio Ambiente y Seguridad que cualquier Empresa necesita implantar. ¿Por qué? Porque también es la misión de un investigador sacar adelante su trabajo con la mayor calidad y compromiso posible, buscando la mejora continua, optimizando al máximo sus recursos. Porque solo así conseguirá su mayor reconocimiento a nivel personal y a nivel empresarial, y en este caso, la Empresa es la Universidad.

¿Qué empresa industrial no querría estas habilidades para su equipo?

No se forma a un doctor para que sea un buen profesor o emprendedor, ni para que sepa transferir su conocimiento a la sociedad. Algunos doctores harán muy bien esas cosas, pero otros no, dependiendo de las habilidades e intereses personales.

La pregunta ahora es: ¿De qué le sirve a la Industria un Doctor?

Mi respuesta: existe una clara correlación entre nivel de investigación y nivel de desarrollo de un país. Las empresas más innovadoras y exitosas han surgido de su inversión y apuesta por I+D de los laboratorios de las mejores universidades.

Para que ocurra este cambio, y haya real transferencia desde la ciencia y la tecnología universitaria hacia el sector productivo, necesitamos darles a los doctores el valor que les corresponde. Apostemos por crear un entorno en que nuestros doctores se inserten, para generar la magnífica cooperación entre la ciencia y la industria.

Permitamos que los doctores vayan a la industria a desarrollar laboratorios de investigación privados y muestren como estos esfuerzos pueden generar valor en la empresa, y ellos mismos generen nuevos proyectos para el futuro que nos aguarda.

Ojalá mis palabras puedan motivar e inspiración a doctores, futuros doctores, personas que se plateen iniciar una tesis doctoral, gente que conozca a alguien en situación similar, y por supuesto, a toda la Industria que se identifica con esta filosofía.

Seguiremos luchando, seguiremos intentándolo, seguiremos reivindicando, porque si algo nos identifica de verdad a los doctores, es la paciencia, perseverancia y constancia.

Muchísimas Gracias.

 

Cariñosa y motivadamente,

Dra. Sonia Sobrino Ramírez